lunes, 9 de julio de 2018

Instituto Andaluz de la Mujer. GUÍAS PARA MADRES Y PADRES CON HIJAS ADOLESCENTES QUE SUFREN VIOLENCIA DE GÉNERO.
















El Instituto Andaluz de la Mujer ha realizado La Guía para madres y padres con hijas adolescentes que sufren violencia de género con la finalidad de detectar e intervenir, desde el ámbito familiar, con las chicas jóvenes que sufren violencia machista.

¿De qué se trata?

Es una herramienta para ayudar a las familias a afrontar la violencia de género que sufren sus hijas, así como para facilitar pautas de intervención a profesionales que trabajan en ámbitos relacionados con menores.

¿ A quién va dirigida?

Principalmente a madres y padres, pero los contenidos pueden ser de utilidad para otras personas adultas que, por su cercanía (profesional o familiar) a las adolescentes, puedan apoyar a la joven que sufre violencia de género

¿ En qué consiste?

Es una Guia descargable desde la página web del IAM que recoge orientaciones y herramientas específicas para el abordaje familiar de esta problemática.
La información contenida en la Guía se recoge de manera más esquemática en un Cuaderno (descargable también desde la página web del IAM) que, en un formato más accesible, permita a madres y padres obtener la información necesaria.

¿Qué ofrece?

Información, orientación y estrategias para abordar desde el contexto familiar la situación de violencia de género que sufre la adolescente.
Aunque ofrece pautas para el abordaje inical de la problemática, está principalmente enfocada a las actuaciones a medio y largo plazo que van a contribuir junto con el apoyo profesional especializado a la recuperación de la adolescente que sufre violencia de género.
Incluye un apartado de orientaciones para las y los profesionales que por sus funciones puedan realizar una primera intervención con la menor y/o su família que permita una adecuada acogida, orientación y derivación a los servicios especializados.Enlaces a la guías

miércoles, 4 de julio de 2018

SER. ¿Es posible viajar a países exóticos? ¿Qué no se puede olvidar meter en la maleta? ¿Cómo y cuánta medicación llevar?.

¿Es posible viajar a países exóticos? ¿Qué no se puede olvidar meter en la maleta? ¿Cómo y cuánta medicación llevar? ¿Qué pasa si quien va de viaje es un niño? ¿Cómo protegerse de los peligros del sol?
Durante la época estival son frecuentes los viajes o escapadas vacacionales. Sin embargo, algo que parece trivial puede no serlo para las personas que padecen una patología crónica como son las enfermedades reumáticas y autoinmunes sistémicas. Por ello, desde la Sociedad Española de Reumatología (SER) hemos lanzado los siguientes diez consejos que pueden resultar muy útiles para los pacientes con y contribuir a su descanso vacacional:
1.- Llevar siempre un informe actualizado.
En caso de necesitar asistencia médica durante un viaje, ya sea relacionada con la enfermedad reumatológica o no, es importante tener a mano un informe actualizado con el diagnóstico y los tratamientos crónicos que se toman. Sería muy recomendable, además, que si se trata de un viaje al extranjero el informe esté traducido.
2.- Niños con enfermedades reumatológicas en verano.
En el caso de niños que vayan a campamentos o similares es importante, además de llevar el informe actualizado, que los padres contacten directamente con los monitores para que estos conozcan el grado de limitación para realizar actividades (si existe), los horarios de las medicaciones, y los cuidados especiales que el niño puede necesitar y que se describen en el resto de este decálogo.
 3.- Llevar medicación suficiente y organizada.
Los pacientes deben planificar los días que se van de vacaciones y cuánta medicación necesitan llevar. Es recomendable llevar una cantidad algo mayor de la necesaria por si hay algún problema (especialmente de medicaciones para el dolor por si hace falta tomar más dosis por un brote), y también es buena idea en caso de viajes con facturación de maletas llevar la medicación con uno mismo para evitar perder dosis en caso de pérdida de equipaje.
4.- Vacunación para viajes exóticos.
Si un paciente tiene programado un viaje a zonas que requieran vacunaciones especiales (por ejemplo, fiebre amarilla) debe avisar con suficiente antelación al reumatólogo de referencia, ya que en caso de tratamientos inmunosupresores (metotrexato, leflunomida, fármacos biológicos, etc.) hay muchas vacunas que tienen prohibida su administración, e incluso hay países que exigen un documento especial que explique por qué no se puede poner algunas vacunas (ya que son obligatorias para entrar).
5.- La gota no descansa en verano.
Habitualmente asociamos los brotes o el inicio de gota con la Navidad al estar expuestos a alimentos con alto contenido en ácido úrico y además en grandes cantidades. Sin embargo, en verano estos alimentos reaparecen: mariscos, bebidas alcohólicas (también la cerveza sin alcohol), barbacoas con carne roja, etc. Por lo tanto, los pacientes con gota tienen que mantener el cuidado en su alimentación.
6.- Conservación de medicaciones subcutáneas.
Muchos pacientes se administran metotrexato o tratamientos biológicos subcutáneos, y es importante que sepan que deben mantenerse a una temperatura máxima de 25º. Por tanto, debemos recordarles que si planifican viajes deben controlar la temperatura en el traslado y también al almacenarlos al llegar. Ante la duda, los pueden transportar en una nevera con placas de hielo y después mantenerlos en un frigorífico y sacarlos 30 minutos antes de administrárselos.
7.-  Síndrome antifosfolípido y viajes largos.
Los pacientes que tengan diagnosticado un síndrome antifosfolípido y realicen viajes largos en los que apenas puedan moverse tienen un riesgo aumentado de padecer una trombosis. Por esto, aparte de las recomendaciones habituales de hacer paradas cada 2 horas y caminar (si van en coche) o de hacer ejercicios con las piernas y pasear por el pasillo (si van en avión), deben comentárselo a su reumatólogo por si es necesario añadir una dosis de heparina para prevenir problemas.
8.- Síndrome de Sjögren y sequedad.
Durante los meses de verano las altas temperaturas, el aumento de horas de sol y los aires acondicionados son grandes enemigos de los síntomas de sequedad en ojos y boca de los pacientes con Sjögren. Es importante que aumenten la administración de gotas en los ojos, que eviten en la medida de lo posible exponerse a aires acondicionados potentes, y que usen gafas de sol de calidad y de tamaño grande que cubra bien los ojos.
9.- El sol y los medicamentos reumatológicos.
Algunos medicamentos que se usan habitualmente en Reumatología como el metotrexato o la salazopyrina producen fotosensibilidad, lo que quiere decir que al exponerse al sol pueden aparecer erupciones cutáneas. Por norma general en pacientes con tratamientos reumatológicos crónicos es recomendable usar cremas de factor total de calidad al menos 30 minutos antes de salir a la calle, renovándolas cada pocas horas y evitar tomar el sol de forma directa.
10.- El sol y las enfermedades reumatológicas.
Algunas enfermedades como el lupus o la dermatomiositis pueden tener brotes no solo en la piel sino a otros niveles si estos pacientes se exponen al sol. Por eso es importante seguir de forma muy rigurosa las recomendaciones del punto previo y aumentar esta protección del sol con ropa que cubra más la piel, gorras, sombreros de ala ancha o incluso paraguas.

* Decálogo realizado con la colaboración de la Dra. Cristina Macía, reumatóloga del Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid).


martes, 3 de julio de 2018

SER. Diez consejos para pacientes con espondiloartritis.

Las espondiloartropatías o espondiloartritis son una familia heterogénea de enfermedades reumáticas que comparten características clínicas, patogénicas, genéticas, radiológicas, epidemiológicas y de respuesta terapéutica, lo que permite diferenciarlas de otras enfermedades inflamatorias del aparato locomotor.
Dentro de esta familia de enfermedades se encuentran la espondiloartritis axial y la artritis psoriásica, así como las artritis relacionadas con la enfermedad inflamatoria del intestino y las artritis reactivas a infecciones.
Sobre estas patologías, que afectan al menos a medio millón de pacientes en España, han debatido los especialistas en Reumatología reunidos en la II edición de ‘Lo Mejor del Año en Espondiloartritis’, que se ha celebrado en Sevilla los días 29 y 30 de junio.
Con ayuda de los Dres. Victoria Navarro y Rubén Queiro, coordinadores del curso, y la Dra. Raquel Almodóvar, delegada de la Comisión de Docencia y Formación de la SER en dicho curso, hemos elaborado el siguiente decálogo con consejos para pacientes con espondiloartritis:
  1. NO FUMAR. Diversos estudios han demostrado que el tabaco se asocia a que la enfermedad esté más activa, exista mayor daño estructural a nivel de la columna y peor estado de salud, respuesta y adherencia a terapias. Aunque al principio le resulte difícil, el abandono del hábito tabáquico contribuirá a que mejore su enfermedad.
  2. HACER EJERCICIO. Este debe adaptarse a los gustos y condiciones de cada paciente. Los beneficios de realizar una actividad física con regularidad que se han observado en estudios científicos realizados específicamente en personas con espondiloartritis son los siguientes:
    • Disminución de la inflamación (actividad inflamatoria).
    • Mejoría de la función física. Aumenta la capacidad de realizar tareas que requieren esfuerzo físico.
    • Los ejercicios mejoran la capacidad de la caja torácica de expandirse y la cantidad de aire que es posible introducir en los pulmones.
    • Mejoría de la movilidad y flexibilidad vertebral. Disminución de la sensación de rigidez.
    • Mejoría del estado de ánimo, ansiedad y aumento de la sensación de bienestar.
    • Disminución del dolor.
    • Mejoría de la forma física.
    • Mejoría calidad de vida.
    • Disminución de la fatiga.
    • Mejoría del sueño y descanso nocturno.
  3. CUIDAR LA ALIMENTACIÓN. Las recomendaciones en la alimentación para los pacientes con espondiloartritis son las mismas que para la población general: evitar la obesidad y hacer una dieta mediterránea y equilibrada, controlando las dietas con excesivas calorías y evitando alimentos con alto contenido en colesterol. Además, conviene evitar el consumo de alcohol, ya que estas bebidas limitan el uso de aquellos medicamentos que pueden afectar al hígado. Por otro lado, recientemente hay datos de que la obesidad se relaciona con peor respuesta a las terapias.
  4. HABLAR CON EL REUMATÓLOGO. Cada paciente es distinto y sus hábitos de vida también lo son, por ello es importante que hable con su reumatólogo, le exponga sus dudas y tomen decisiones conjuntas, de manera que los profesionales puedan dar a cada paciente una atención y tratamiento específico.
  5. INFORMARSE SOBRE LA ENFERMEDAD. El paciente debe estar informado sobre su enfermedad y tratamiento para tomar decisiones consensuadas junto a su médico. Para ello es importante que pregunte sus dudas al reumatólogo y si busca información por su cuenta, por ejemplo, en internet, lo haga en páginas cuyo contenido esté elaborado por profesionales médicos y avalado por alguna institución, como la web de la Fundación Española de Reumatología.
  6. SEGUIR LA MEDICACIÓN PAUTADA. Cuando la persona logra controlar la enfermedad pueden mejorar sus síntomas y su calidad de vida, para ello es importante acudir a las citas con el reumatólogo y realizarse los análisis y las pruebas médicas que le indiquen. Así como, no abandonar ni alterar la medicación pautada por el médico sin que éste lo diga. Mantener la enfermedad controlada es fundamental para que no dé lugar a enfermedades asociadas, como problemas cardiovasculares o diabetes, que pudieran agravar la calidad de vida del paciente.
  7. MANTENER UNA HIGIENE ADECUADA DE LA BOCA. Es conveniente acudir a revisiones odontológicas y mantener una higiene dental adecuada, ya que se ha observado que las personas que tienen inflamaciones de las encías y dientes (periodontitis) tienen más probabilidad de padecer otras enfermedades inflamatorias.
  8. CUIDAR LAS RELACIONES SOCIALES. Tener la mente ocupada, una actitud positiva y hacer planes mejorará su estado de ánimo. Sus amigos y familiares pueden ayudarle con apoyo emocional, comprendiendo y aceptando sus limitaciones y prestándole ayuda física, para ello es importante que hablé con ellos sobre su enfermedad. Asimismo, puede resultarle útil pertenecer a alguna asociación de pacientes, en las que encontrará personas que conviven con su misma enfermedad y le podrán dar apoyo con algunas dudas o necesidades que le puedan surgir.
  9. EVITAR EL ESTRÉS. Es importante descansar correctamente y dormir las horas suficientes, puesto que el descanso nocturno resulta fundamental para encontrarse bien física y mentalmente.
  10. OJO ANTE LOS DOLORES ABDOMINALES. Las espondiloartritis se encuentran asociadas con otras patologías inflamatorias, como la enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa). Por eso, ante síntomas como dolores abdominales frecuentes, diarrea o pérdida de peso injustificada, se debe consultar con el reumatólogo porque es posible que le tenga que derivar a un especialista del Aparato Digestivo.