viernes, 10 de diciembre de 2021

Cuídateplus. Cómo aliviar el dolor en el síndrome del piramidal o falsa ciática.

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El síndrome del piramidal o falsa ciática es una lesión muy habitual entre los corredores, aunque también puede darse en gente sedentaria. Es muy molesta, por la zona en la que está, y puede llegar a incapacitar al paciente para hacer deporte u otras actividades. La buena noticia es que se trata de forma sencilla. 

Muchas personas, sean deportistas o no, han sufrido o sufrirán el síndrome del piramidal. Es una de las molestias más comunes entre los corredores pero también aparece en personas sedentarias. De hecho, "algunos autores encuentran que el síndrome del músculo piramidal es responsable de más del 65% de casos de lumbociática crónica no discal, y lo responsabilizan del 5% del conjunto de los cuadros de lumbociática", informa a CuídatePlus, Pablo Salvador, profesor y coordinador del Máster Universitario en Fisioterapia Deportiva de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Reconocer este síndrome es fácil, aunque es cierto que es muy habitual confundirlo con otras dolencias similares como la ciática, de ahí que se conozca este síndrome como falsa ciática, "debido a su relación con el nervio ciático", señala Salvador.

Como explica Miguel del Valle Soto, catedrático Anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oviedo y vocal de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (Semed-Femede), “el piramidal es un músculo triangular, que se localiza en la parte más profunda de la región glútea (por debajo de los glúteos) y se extiende desde la cara anterior del sacro hasta el trocánter mayor del fémur”. Es clave para “caminar, en la carrera y en el salto así como para la realización de la separación y rotación externa del muslo (cadera)”. 

Los síntomas pueden ser muy dolorosos y molestos.  “El síndrome piramidal suele generar dolor en la parte posterior del muslo y de la zona glútea y el principal signo es una fuerte molestia o dolor punzante que puede ir acompañado de sensación de hormigueo o entumecimiento”, explica Irene Secofisioterapeuta de bluaU de SanitasEste dolor “puede aparecer como un latigazo, como una sensación de quemazón e, incluso, como un dolor sordo y, en función del nivel de contracción del nervio ciático, puede darse en distintas zonas del recorrido nervioso”.

La principal diferencia con la ciática es que, “mientras en la ciática el dolor se da desde la zona lumbar llegando incluso hasta los dedos de los pies, la lesión piramidal se caracteriza por un dolor localizado en la parte posterior del muslo hasta la rodilla”, señala Seco. Como apunta Salvador, "son determinadas posturas en las que se pone en tensión el músculo, las que van a agravar la sintomatología de la lesión. Entre ellas, destacamos la posición de sentado, cruzar una pierna sobre la contraria en forma de “4”, o incluso llevar objetos en el bolsillo del pantalón que nos podamos clavar al permanecer apoyados".

Es una zona muy tendente a las lesiones en deportistas, sobre todo en corredores,  ya que,como apunta la experta, “es un músculo clave en el movimiento de la cadera por lo que aquellos deportes en los que el músculo ejerce un papel protagonista serán susceptibles de causar este tipo de lesiones”. Correr, por ejemplo, “es uno de ellos ya que, durante el movimiento, especialmente si la carrera es de larga distancia, el músculo es el encargado de generar el movimiento y la fuerza, lo que puede llevar a la sobrecarga muscular y a comprometer el nervio”, añade Seco. Pero también es una lesión frecuente en “aquellas actividades que impliquen movimientos explosivos, como cambios de ritmo, o que conlleven la carga de mucho peso”.

Al igual que la compresión del nervio puede producirse por exceso de actividad y sobrecarga muscular, también puede darse por el caso contrario. "El sedentarismo y la falta de actividad también puede desembocar en esta lesión. Eso es así porque la inactividad puede provocar una contractura en el músculo que, al situarse tan cerca del nervio ciático, lleva a que este se comprima y ocasione el dolor”, apunta Seco. 

Además, en el caso de las personas sedentarias, esta lesión “puede deberse a la presencia de alguna anomalía anatómica en la zona”, indica Del Valle Soto. Así, según el experto, “es más frecuente en aquellas personas que tienen hiperlordosis lumbar, dismetría de extremidades inferiores o aquellos que han sido operados de la cadera”. 

También hay que tener en cuenta que “muchas veces esta lesión es secundaria a un traumatismo en la zona o a movimientos forzados de la cadera que provocan inflamación en torno al nervio ciático. Además, hay veces que afecta a personas que tienen presionada durante mucho tiempo la región glútea simplemente por estar sentados”, señala Del Valle.

 

Tratamiento y consejos para aliviar el dolor

La buena noticia para las personas que sufren este problema es que se puede tratar de forma eficaz y en relativamente poco tiempo. Como explica Del Valle Soto, “el tratamiento suele ser suficiente con fisioterapia, a la que con frecuencia hay que asociar medicamentos (AINES, analgésicos, miorrelajantes)”. Aunque hay casos que terminan en “procedimientos invasivos como la infiltración o en tratamiento quirúrgico (tenotomía del músculo piramidal)”. 

En cuanto a la terapia física, el experto aconseja “los ejercicios activos, el estiramiento pasivo, los masajes locales, la movilización de los tejidos blandos y las técnicas de estimulación propioceptivas neuromusculares suelen ser efectivas para mejorar los síntomas y el rango de movimiento, ya que ayudan a fortalecer el piramidal y la musculatura pélvica que lo rodea. Además, ayuda a las funciones de rotación interna y abducción del piramidal al estar la cadera flexionada”, explica Del Valle. A veces se pueden aplicar miorrelajantes.

El tratamiento conservador es suficiente en la mayoría de los casos, pero cuando esto no ocurre deben emplearse técnicas invasivas como las infiltraciones y la cirugía (descomprimiendo al nervio). La inyección de esteroides locales puede utilizarse en situaciones refractarias.

Qué hacer en casa

Además del tratamiento del fisioterapeuta, es importante seguir una serie de consejos para mejorar la lesión.

Algunos consejos pueden ser:

  • Mantener una adecuada higiene postural, especialmente si su trabajo requiere que se mantenga sentado durante largos periodos de tiempo.
     
  • Cuando requiera estar sentado durante largo periodos de tiempo, cambie de posición, levántese y camine cada dos horas durante al menos 15 minutos, Sentarse en el carro o en la computadora durante mucho tiempo tiene efectos muy negativos en la salud del piriforme.
     
  • Evitar la sobrecarga unilateral y levantar objetos pesados.
     
  • Si se realizan actividades deportivas, es muy importante mantener una rutina de acondicionamiento previo a la actividad deportiva y de estiramiento una vez terminado el entrenamiento, haciendo énfasis en la zona de los glúteos.

La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física recoge una serie de estiramientos que pueden realizarse. 

¿Aplicar calor en la zona ayuda? 

En opinión de Del Valle, “el calor local generalmente no ayuda, aunque en algunos protocolos terapéuticos se incluye la termoterapia local (como miorrelajante)”. El experto no lo aconseja cuando “exista un componente inflamatorio”.

Por su parte Seco considera que “tanto el frío como el calor pueden contribuir a la relajación del músculo, ayudar a destensar la zona y a aliviar el dolor”. Ella aconseja “la combinación de ambas terapias en este tipo de lesiones”.  Para Salvador, "al tratarse de un músculo profundo, necesitamos una fuente de calor que profundice para aumentar el riego sanguíneo de la zona, por lo que el calor puede ser una herramienta a utilizar, pero siempre desde la consulta de fisioterapia. En este caso, se suele emplear calor profundo generado con un equipo de diatermia".

¿Hay que dejar de hacer deporte con esta lesión? 

Generalmente “el dolor que produce esta lesión es tal que impide la práctica de aquellos deportes en los que intervenga de manera activa la articulación de la cadera”, indica Del Valle. Por tanto, “estarían contraindicados aquellos ejercicios que provoquen dolor, ya que incrementarían la inflamación y retrasarían la curación”. Para Seco, es interesante realizar “actividades moderadas como el pilates o el yoga, basadas en estiramientos corporales y que pueden practicarse siempre y cuando no provoquen dolor y el especialista haya dado su consentimiento”.

Del Valle recuerda que “los entrenamientos de tren superior pueden seguir practicándose si no requieren la participación de las caderas”.

¿Cuánto tarda en remitir el dolor o las molestias?

Tal y como apuntan los expertos consultados, el tiempo de remisión dependerá del grado de lesión, de la causa del problema y del tratamiento que se aplique. “El síndrome del piramidal requiere tratamiento de fisioterapia, y el tiempo de curación depende de las estructuras afectadas, la actividad física y laboral, el tratamiento aplicado”, afirma Seco. Aunque, como apunta Del Valle, “la mayoría de los casos se resuelven en unas 3-4 semanas”, aunque si no se tratan bien y se quiere ir rápido “se pueden cronificar y requerir infiltraciones o cirugía”, advierte.

Por eso es fundamental “realizar una valoración para determinar qué estructuras están afectadas y cuál es el origen del síndrome, y a partir de ahí plantear un tratamiento enfocado al origen del problema, e incluir pautas y ejercicios que eviten recidivas”.

Esto es así porque si no se trata de forma adecuada, “no va a desaparecer e incluso puede empeorar, afectando a otras articulaciones y/o estructuras”.

¿Cómo se puede prevenir su aparición?

La receta de Seco para prevenir la aparición de esta lesión es:

1.- Realizar estiramientos y masajes

2.- Fortalecer la musculatura glútea

3.- Evitar pasar demasiadas horas sentado

Como explica “fortalecer el músculo es clave en la prevención, así como mantener una actividad física moderada, que evite la sobrecarga muscular, y hacer estiramientos suaves antes y después de hacer deporte con el fin de contribuir a prevenir contracturas en la zona. Asimismo, es importante evitar pasar mucho tiempo sentado o de pie sin movimientos”.

¿Existen estiramientos que ayudan a aliviar el dolor?

Hay muchos estiramientos que pueden ayudar a reducir el dolor, pero, como señala Seco, “siempre deben realizarse bajo la supervisión de un profesional ya que, de lo contrario, podríamos llegar a empeorar la situación”. Estos estiramientos “deben estar enfocados en destensar el músculo y al mismo tiempo fortalecerlo, con el objetivo de prevenir futuras lesiones”.

"Aquellos estiramientos que alarguen el músculo y tengan influencia en la zona glútea serán los más idóneos para reducir los síntomas", concluye Salvador.

jueves, 9 de diciembre de 2021

Farmacia la Comunitaria.

La Comunitaria de mi querido amigo @antvillafaina Mucho más que una farmacia...Un lugar para generar salud, conocimiento e inspiración.

En San Isidro, Granadilla de Abona.






martes, 7 de diciembre de 2021

Salud Joven. CÓMO HABLAR CON ADOLESCENTES SOBRE ALCOHOL Y DROGAS.

La familia y la escuela son los medios principales para educar. ¿Cuándo debemos empezar a hablar? ¿Qué deben y No deben hacer los padres? Infografía o pincha imagen. Cómo actuar ante un posible consumo.

https://www.familiaysalud.es/salud-joven/

“Dialogar no es solo hablar, sino escuchar, comprender y ponerse en el lugar de otro”

De la misma forma que vacunamos a los niños y adolescentes para evitar que cojan enfermedades peligrosas, también tenemos que “inmunizarlos” frente al consumo de alcohol y otras drogas. Si no están bien informados corren un riesgo mayor de tomarlas.

¿Cuáles son los medios más adecuados?

La familia y la escuela son los medios más adecuados para educar.

La familia suele ser un modelo a seguir por el niño y adolescente. Es más fácil que un niño comience a beber, a fumar o tomar drogas si sus padres también lo hacen. Se debe aprovechar la convivencia y el ejemplo diario para fomentar hábitos de vida saludable.

La escuela es el lugar donde se encuentra el grupo más grande en riesgo de consumir y donde los niños pasan gran parte del tiempo. La prevención se hace de forma transversal en cada una de las materias escolares y en la normativa del centro. También se desarrollan programas preventivos para escolares y para padres (por ejemplo el programa Moneo) por profesionales preparados.

De todos modos la prevención no acaba aquí. Debe incluir al ámbito sanitario, extraescolar, comunitario y político.

¿Cuándo debemos empezar a hablar sobre drogas?

Debemos comenzar desde las primeras edades. La información dependerá de la edad del niño y del grado de madurez y se hará de forma continua.

- En los niños muy pequeños bastará con respuestas sencillas a sus preguntas. Por ejemplo: “el alcohol y las drogas son perjudiciales para tu salud”.

- De los 6 a los 11 años comienza la curiosidad por estas sustancias. Hay que dar información clara y sencilla.

- A partir de los 11 años existe riesgo de consumo. Hay que abordar el tema con más profundidad.

Si mostramos que estamos dispuestos a hablar del tema y a escuchar lo que ellos tengan que decir, es posible que acudan a nosotros por ayuda en el futuro.

¿Qué deben hacer los padres?

Descarga la infografía en pdf o pincha la imagen para verla mejor.

  • Aprovechar circunstancias cotidianas para hablar sobre alcohol o drogas: noticias de la televisión o consumo de alcohol, tabaco o drogas por parte de alguien.
  • Ofrecer una respuesta a sus preguntas. Evitar que la busque en otras fuentes no seguras (amigos o internet). Para ello deben estar informados: conocer las sustancias y sus consecuencias.
  • Dar información positiva. Hablar de las ventajas de no consumir.
  • Establecer límites de conducta claros en todos los aspectos de la convivencia. Pero sobre todo en los horarios de salida cuando el adolescente empieza a salir con amigos (razonables pero firmes).
  • Promover la sobriedad en el uso del dinero.
  • Trasmitir valores. Deben ser un modelo adecuado para su hijo.
  • Fomentar actividades de ocio saludables. Y si es posible compartir aficiones con el hijo (jugar al futbol, al ajedrez, escuchar música,…).
  • Reforzar las conductas positivas y reprochar las negativas, pero sin descalificaciones personales.
  • Darle  autonomía y responsabilidad poco a poco.
  • Promover la filosofía de resistir la presión de amigos. Que sepa decir  “no” cuando el grupo de amigos le ofrece consumir. No dejarse llevar por lo que hagan los demás. Que haga lo que más le convenga.

¿Qué no deben hacer los padres?

  • Adoptar una actitud distante con los hijos.
  • Eludir hablar del alcohol o drogas con ellos o  hacerlo dramatizando, interrogando.
  • Modificar continuamente los límites.
  • Proteger en exceso a los hijos o justificar todo lo que hacen.
  • Tener una actitud indiferente ante sus vidas o por el contrario agobiarles, atosigarles...
  • Angustiarse demasiado y culpabilizarse ante todo lo que pasa.
  • Menospreciar a los hijos porque no son lo que esperaban.

¿Cómo se debe actuar ante un posible consumo?

Hay que hablar del tema. No actuar a escondidas. Es mejor dejar pasar el primer momento de mayor alteración, angustia, rabia o enfado. Buscando un momento tranquilo y relajado.

Lo primero es conocer las razones que lo han llevado a tomarlas, y averiguar de qué tipo de consumo se trata.

Si ha sido sólo un hecho puntual:

- Tratar de no dramatizar. El que haya probado drogas es un hecho  habitual  en adolescentes. No significa que sea un adicto.

- El haber tenido una experiencia con las drogas puede ser positiva si saben sacan conclusiones negativas de la misma.

- Comprobar que al menos conoce los riesgos que corre y aquello que debería evitar  si las toma.

- Reforzar las conductas positivas del joven y su vinculación a grupos no consumidores y con el centro escolar.

- Establecer normas morales y de convivencia, que habrá que mantener y cumplir.

- Evitar castigos.

- No perder la confianza en él.

Si se trata de un problema más importante hay que buscar la ayuda de un profesional. Los profesionales sanitarios y los Equipos de Orientación de los colegios ayudarán a determinar las pautas a seguir.

Más información

  1. Hablemos de drogas. Programa de Prevención del Consumo de Drogas(link is external). Obra Social. Fundación la Caixa, 2007.
  2. Las drogas. el cerebro y el comportamiento: La ciencia de la adicción(link is external)2008. NIDA (National Institute on Drug Abuse). 
  3. ¿Por qué es importante hablar de alcohol? Guía informativa(link is external). Ministerio de Sanidad y Consumo, 1999.
  4. La marihuana: lo que los padres deben saber(link is external)National Institute on Drug Abuse (NIH), 2012
  5. Hablar con su hijo adolescente sobre el consumo de alcohol(link is external)Medline Plus. http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/patientinstructions/0005...(link is external), Octubre 2013
  6. Como hablar con su hijo sobre drogas(link is external)En: Kidshealth. Fundación Nemours
Fecha de publicación: 26-01-2014
Última fecha de actualización: 16-09-2018
Autor/es:

viernes, 3 de diciembre de 2021

Contra la gripe, #VolvamosAArrimarElHombro.

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